domingo, mayo 26

La protesta del campo vuelve al corazón de Madrid para exigir medidas que alivien la situación del sector | Economía

Madrid se está convirtiendo en un espacio habitual para las tractoradas. En la mañana de este domingo, otra manifestación de agricultores ha llenado las calles del centro de la capital con el verde fosforescente que caracteriza a las marchas del campo. Cerca de dos mil personas, acompañadas por 80 tractores, han recorrido el paseo de la Castellana hacia la sede del Ministerio de Agricultura para exigir que el ministro Luis Planas aplique medidas “concretas y contundentes” que alivien la situación del sector. En esta ocasión, el estandarte de la caravana ha sido el de Unión de Uniones, la cuarta organización profesional agraria que, a pesar de no ser reconocida como portavoz oficial del sector, ha sido una de las principales promotoras de las protestas en estos últimos dos meses.

Banderas de diferentes comunidades autónomas como Galicia, Aragón, Castilla-La Mancha o Andalucía han adornado el recorrido que ha empezado cerca de medio día. El buen clima ha invitado a familias enteras a unirse para marchar junto a los profesionales del campo, aunque la afluencia se ha quedado lejos de las 10.000 personas que esperaba la agrupación. “Hemos preparado esta tractorada por aquellos que se quedaron sin poder entrar a Madrid el 21 de febrero”, ha defendido Luis Cortés, coordinador nacional de Unión de Uniones, al final de la caminata.

Arropado por la muchedumbre, Cortés ha sido enfático en que la batería de medidas propuesta por Bruselas esta semana no apunta en la dirección correcta. Cree que la normativa debe enfocarse en ayudar a los productores a mejorar la calidad de la actividad agraria y no únicamente en reducir las obligaciones medioambientales. “Lo que deben hacer es un reglamento propio de medio ambiente y no mezclarlo con el de agricultura”, ha reclamado en medio del pitido de los tractores y el tintineo de las campanas de los becerros.

Agricultores y ganaderos, este domingo en el centro de Madrid. Rodrigo Jiménez (EFE)

Esta semana la Comisión Europea desplegó un texto con medidas que buscan mermar la carga burocrática de la PAC, principalmente para los pequeños productores. En la propuesta, que aún debe aprobarse en el Consejo Europeo, se propone flexibilizar las prácticas agrarias más conocidas como BCAM para que, por ejemplo, los espacios dedicados a la diversidad pasen a ser voluntarios, aunque se incentivarán económicamente. También se propone que la obligación del barbecho pueda suplirse con cultivos que aportan propiedades al suelo o que las cubiertas vegetales tengan en cuenta las condiciones agronómicas de cada región.

Según Cortés, que con micrófono en mano ha sido el responsable de clausurar la marcha alrededor de las 15.00 de la tarde, la asociación se mantendrá pendiente de la reunión del Consejo del 26 de marzo, donde entrarán en debate estas medidas. “A esta PAC hay que darle la vuelta como un calcetín”, ha proclamado frente al ministerio de Agricultura. De lo contrario, ha dicho el líder frente a la sede de Agricultura: “tendremos que seguir manifestándonos”.

Esta es la segunda gran convocatoria que organiza esta patronal del campo en lo que va de año. La primera se celebró el 21 de febrero y llegó a juntar a cerca de 2.000 personas —según los datos de la Delegación del Gobierno en Madrid—, también contabilizaron 10 heridos leves, tras enfrentamientos con la Policía, y dos detenciones. La mayoría de tractores de esta jornada proceden de Castilla-La Mancha y exigen principalmente que se frene la competencia desleal en las importaciones, más vigilancia en la cadena alimentaria y la simplificación de la Política Agraria Común.

Manifestación de agricultores y ganaderos, este domingo en Madrid.
Rodrigo Jiménez (EFE)

Los cambios realizados desde Bruselas suponen una bocanada de aire para el Ministerio de Agricultura, que tiene pendiente una reunión con las organizaciones principales del campo (Asaja, COAG y UPA) precisamente para llegar a un acuerdo sobre la simplificación de la PAC y el control de precios. “Esta PAC es una buena PAC, pero hay que reconocer que su aplicación diaria se ha revelado compleja por los propios agricultores y ganaderos”, admitió Planas esta semana. No obstante, las medidas parecen insuficientes para los agricultores convocados este domingo.

Varios tractores, este domingo por el centro de Madrid.
Sergio Pérez (EFE)

Secundino Juan (58 años) ha llegado desde León para apoyar la protesta. Este agricultor de remolacha, maíz y trigo considera que el anuncio desde Bruselas es un avance, pero no significa que “haya nada definido”. Reconoce que a finales de este mes los agricultores -al menos los que se dedican a las plantaciones de regadío- tendrán que volver al trabajo porque en abril empieza la época de siembra, por lo que no confía en que las protestas puedan perpetuarse.

Marcela, de 63 años, ha venido desde Cuenca para protestar por unas condiciones agrarias “decentes”. Después de 40 años trabajando en el sector, está pensando en vender sus tierras porque ninguno de sus tres hijos quiere dedicarse a labrar el campo y han decidido estudiar fuera de su ciudad natal. Ella pide al Gobierno y a las instituciones europeas que “escuchen” a los agricultores porque “el futuro de la región depende de ellos”.

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